miércoles, 24 de agosto de 2011

Madness.

Un hombre al que la cordura abandonó años atrás yace apoyado en la fría piedra, guarecido de la furiosa lluvia que no parece tener intención de detenerse. Sus pocas pertenencias son una mochila andrajosa que guarda con celo y su perro que se encuentra tumbado a su lado. El miedo, el hambre y el frío le acompañan durante todo el largo invierno y junto a su conciencia, un mundo extraño le mira con desprecio y suficiencia, sin saber que están tan cubiertos de mierda como él. Quizás más.

Cuando cae la noche se acerca al perro, le rodea con los brazos y llora. Llora por todo lo que ha perdido, por todo lo que no recuerda y por todo lo que los fantasmas de su cabeza le impiden comprender. Todos le han rechazado. Nota un hocico húmedo en su mejilla y una lengua que le lame las lágrimas que resbalan limpiándole la cara. El quejido del animal se encuentra cargado de tristeza, pues no entiende porqué su amo llora. Para él no es un pobre loco solo y desgraciado, para él es simplemente un amigo, alguien a quien dar cariño.

El silencioso frío de los años se apoderan del corazón del perro que con un último latido se desvanece y muere. El hombre cierra los ojos y se deja llevar.

Una existencia de locura y libertad.

2 comentarios:

  1. Me guusta :)
    Aunque no aparezca por aquí, que sepas que sigo leyéndote a menudo.
    Un beso, compañero.

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  2. http://www.flickr.com/photos/marserena/6079567906/in/photostream
    :)

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