martes, 24 de agosto de 2010

Búscame en las estrellas, pues nunca me iré de ellas.

El lucero mayor me acuna con sus rayos diciéndome que no pasa nada, que otras vendrán y me ayudaran a aprender a ser feliz con lo que tengo, y no con lo que no puedo tener.

La Osa Mayor me apunta con la estrella que guía al indefinido destino que se abrirá ante mí, señalándome el camino a recorrer saltando de punto a punto hasta que pueda volver a bañarme en sus ojos.

El Carro remolca los pedazos de mi historia que se va recomponiendo en orden aleatorio y va siendo cosida con “los restos de un tal vez que no ha cicatrizado”.

En el ajado cinturón de Orión he puesto uno de mis ojos para tenerte vigilada aún en la distancia, para que me avise si algo malo te pasa.

Casiopea, la reina del cielo espera encima de Andrómeda. Ellas son tus guardianas. Recuérdalo, ya que si alguna vez te pierdes, en ellas hallarás las respuestas a tus dudas.

Espérame en el corazón de la constelación del Fénix.

Allí, resurgiremos de nuestras cenizas.

3 comentarios:

  1. Ojalá vivir finales se te diera tan bien como escribirlos...

    Indudablemente, a la par que el tiempo avanza, lo hacen las personas. Y, a su vez, necesariamente, las relaciones entre ellas establecidas. Pero el cambio puede ser tanto hacia la destrucción, o como mínimo la decadencia, como hacia la perfección, en forma de evolución progresiva.

    El tiempo no va a pararse. Y nada va a permanecer en un punto muerto sin dejarse corromper por el paso de las agujas.
    Pero lo que es especial, es difícil estropearlo. Y hay cosas, que sencillamente, parece que han sido diseñadas para durar. Y, como dos imanes se atraen irremediablemente (quedémonos con los polos opuestos, y no con el detalle de que también pueden repelerse) hay personas que tienen demasiado que compartir, demasiado que enseñar y aprender el uno del otro como para sencillamente desaparecer sin dejar rastro de la vida pareja.

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  2. Tus dotes como escritor han mejorado enormemente estos últimos días... y con este pequeño texto me quito el sombrero.

    Es horrible conocer el final de una historia que te gusta... porque precisamente porque te gusta, jamás querrás ponerle final.

    Ánimo compañero, un beso =)

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  3. me gusta lo que escribes:)
    te sigo, pasate por el mio :
    www.motivaland.blogspot.com gracias

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