Y me encanta cuando te quedas sonriendo como una boba a la pantalla.
Y cuando con desesperación te dicen que te vayas a la cama, cuando lo que realmente deseas es caminar hasta la mía y dormirte sobre mi pecho.
Y cuando lanzo una puya especialmente audaz que hace que la sangre acuda a tus mejillas.
Y cuando sin poder aguantarlo más me lanzas un te quiero de improvisto.
Y las saladas lágrimas que acuden a tus ojos, porque, boba de ti, te has emocionado.
Y cuando suspiras colmada de paciencia para aguantar mis payasadas.
O cuando coges aire para intentar no sonreír, aunque lo estés deseando.
O cuando te estiras y desperezas, porque te has echado una siesta de dos horas y media
O cuando te alborotas el pelo solo porque yo te lo pido.
O cuando sonríes con esa sonrisa que solo te he visto cuando disfrutas de unas vistas especialmente notables.
viernes, 2 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Pequeños aportes