jueves, 12 de julio de 2018

Respirar profundo el olor de tu cuello que de espaldas me espera en el otro extremo de la almohada. Acariciar la piel que se pone de gallina al contacto con la mia siempre caliente. Encajar con suavidad como dos elementos que funcionan mejor juntos. Sonreír al despertar un día más, lejos de la toxicidad del pasado, con nuestra nueva perspectiva delante.

Viajar sin rumbo.

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