A veces la apatía se hace patente en mis huesos, y se empeña en agarrarse con fuerza, sin ganas de partir a su mundo, o donde coño quiera que se alojen los sentimientos cuando no están dentro de alguien. A veces me canso de todo el mundo y me dan ganas de mandarlo todo a la mierda, pero me aguanto, pongo buena cara y sigo sonriendo.
¿Que por qué lo hago? ¿Y yo que sé? Supongo que porque ellos no se merecen algo así. Porque todavía debe quedar gente a la que le importo, y seguro que más cerca de lo que yo pienso, pero me cuesta una barbaridad verlo.
Dicen que se puede estar rodeado de gente y a la vez eternamente solo.
sábado, 4 de junio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Escribes esto de corazón o es otra imitación de los sentimientos???
ResponderEliminar