Ha llegado el momento de dejarte ir. Ha llegado el momento de decirte adiós. Hemos pasado por mucho, pero ni tú me quieres como antes, ni yo te doy el tiempo que te mereces. Esto en realidad no es para que lo lea nadie, ya lo sabes tú. Es entre tú y yo. Nadie más tiene nada que decir aquí.
Has sido un apoyo increíble para mi durante los muchos años que no sabía como sacar muchas cosas de dentro de mi. Pero hace tiempo que parece que esto no fluye como antes. No tenemos quince años ya y eso se nota. Ambos sabemos que cosas de las que hay en ti las hice sólo para impresionar a chicas. Y también sabemos que entre algunas de tus líneas se esconden algunos de mis más tristes pensamientos. Pero ahora tenemos que ser fuertes y despedirnos de una vez por todas.
Mis últimas líneas en este blog quiero que sean para esas dos o tres personas que me llevan leyendo desde hace tanto tiempo y que de verdad les gusta lo que escribía.
Siempre en cursiva, siempre vuestro.

Recuerdo las primeras veces por aquí, tan llena de impresión juvenil. Sonrisas, mordeduras de labio, inquietudes. Entonces este rincón ya tenía su tiempo, y sentí me abría la puerta a todo tu mundo.
ResponderEliminarHay tantas cosas desde entonces, tantos recuerdos. Lecturas, lágrimas, ilusiones. Días fríos y eternos sin ti en la única compañía de Missy.
Pero el tiempo pasa, la lluvia cambia y los corazones siguen su propio rumbo. Hay que saber amar la belleza inmutable del pasado, pero no anclarse a él. Aprender a distinguir cuándo algo se acaba y, con ello, abrazar aquello que empieza. Así que no podría respetar más este final. Ha sido realmente bello leerte estos años, aprender de tu contenido y de tu forma, conocerte más y más a través de las palabras, encontrarme presente y ausente, crecer contigo. Me llevo mucho. Te escribo a lágrima suelta, pero feliz, agradecida y orgullosa. Orgullosa de ti y de todo lo que has conseguido en mí.
Espero volver a leerte alguna vez, o mejor aún: escucharte. No dejes del todo las palabras. Y sobre todo, sigue, sigue creciendo bien.
Lo abrazo todo,
S.