Ahora te me vas y todo pierde un poco de color. Pierde color, calor y peso, que es entre muchas otras cosas, lo que le aportas a mi vida. Parece increíble lo mucho que me puede llegar a costar plasmar estas palabras en un papel, pero supongo que es verdad, que no me queda más remedio que aceptar que esto es un hasta luego.
Todo lo que somos tu y yo como amigos puede recogerse y reflejarse en esos cuatro días que pasaste en mi casa. Comida, tranquilidad, LoL, televisión y risas, sobretodo risas. Pero luego está todo lo que va más allá de una amistad, todo lo que no se puede poner en unas palabras y mucho menos escribirlas en un papel. Todo el tiempo que se ha pasado volando jugando a las cartas, todos los bocatas con cocacola por uno cincuenta, todos los enfados con Polo por destrozarte cosas, todas las mañanas con legañas y el pelo de un loco, todas las firmas improvisadas, todos los sueños compartidos...
Ahora te me vas y contigo se va una parte de mi alma, que no le concedo a Dios su custodia porque no le pertenece ni se la merece, porque es enteramente tuya y tiene que acompañarte siempre, porque aunque asuste, el tiempo, la distancia y un idioma, no van a poder contigo. Porque si alguna vez dudas de si vas a poder seguir solo piensa en quien eres.
Mi mejor amigo, mi hermano.
martes, 28 de agosto de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Cuando algo vale la pena ¿qué son un puñado de kilómetros? Solo hay que confiar.
ResponderEliminarUn besico.