domingo, 2 de octubre de 2011

Matt.

No es realmente la primera vez que te escribo, ni que pongo sobre el papel lo que tu amistad significa para mí. Pero manda cojones que haya tenido que ver lo que mi "arrejuntá" ha escrito para sacar el valor que necesito para poner en palabras un hecho que tengo que empezar a aceptar. Te has ido.

Que sí, que me dirás que estás a un par de horas en tren y que vas a venir muchos fines de semana y que podemos hablar por teléfono o por el ordenador. Pero joder, que no es lo mismo. Que nadie va a completar mis frases inacabadas, ni se va a reír de esas tonterías que solo tú y yo entendemos. Esa telepatía que nadie consigue imitar y que nos lleva a situaciones tan cómicas.

No sé, se me hace raro levantarme y pensar que tengo lengua y no vas a estar para que sea más amena la clase, o con historia, o matemáticas... O tantas otras asignaturas en las que nos tocábamos los huevos a dos manos... Es duro, es muy duro. Pero bueno, es tan solo otra etapa de nuestra vida, en la que vamos a vernos unidos por otro motivo más, que tú y yo bien sabemos cual es (no sé como ponerlo para no dar pistas y sepas a que me refiero. xD).

Porque hay amistades y amistades. Y desde luego esta va más allá de todas las barreras.

2 comentarios:

  1. Yo también me he ido. Podrías dedicarme algo... o no, vamos, como tú quieras xDDD

    Cuidate. E.

    PD: Lo mejor de todo es que mi compañero de piso también se llama Matt.

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  2. La gente va y viene, las personas importantes, los amigos... se quedan, aunque físicamente estén un poco más lejos. Lo sé por experiencia.
    Un beso :)

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