sábado, 2 de abril de 2011

Now.

Me da miedo que de tanto dejar estancadas en mis labios esas dos palabras que por prudencia callo, desaparezcan en el olvido del pasado. Me da miedo que por no decirlas un día te adelantes en el camino y decidas ir en otra dirección, quizá opuesta a la mía, sin antes haber ido siquiera de mi mano. Me da miedo también que mi propia cobardía me ate las manos a la espalda y no me deje acariciarte la cara, el cuello, las manos, la espalda.

Y puede que sea el momento de dejar atrás el miedo y empezar a desnudar mis alas.

3 comentarios:

  1. Haz algo que ella no puede, ya que sus manos ya están atadas.Si no lo intentas el espejo dará la vuelta y ocultará para siempre lo que dicen sus ojos y lo que realmente ella siente por ti...
    No es el amor el que nos ciega sino el miedo al túnel que tenemos delante.... pero siempre hay una luz al final, solo hay que ir hacia ella.

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  2. El mundo es de los valientes, o eso dicen...
    Quizás se llega a un punto que ya es demasiado tarde, y toca volver solo a casa, y toca desandar solo lo andado.
    Llamame pesimista, y es cierto que últimamente lo soy Edu, pero quizás sea demasiado tarde.
    Claro que en caso de que hablaras en sentido figurado... que eso que dices no vaya por nadie, que sea solo literatura barata de la que hacemos tu y yo en estos blogs, en ese caso fijo que hay solución, siempre puedes borrar y reescribir.

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  3. No sabes lo que quieres.

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