-¿Vienes?
-Los muertos ni hablan, ni entienden -contesté yo-. Y mucho menos caminan.
-Tú no pareces demasiado muerto.
-Pero tampoco estoy vivo.
-¿Cómo no vas a estar vivo? -preguntaron sus ojos extrañados-.
-¿Cómo puedo estarlo si en cuanto te marchas ya te echo de menos?
sábado, 12 de marzo de 2011
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Me gusta.
ResponderEliminarNo estoy segura de si cada vez me gustan más los textos flecha (vease, los que dan justo en el centro con pocas palabras) o cada vez menos... me encogen por dentro.
ResponderEliminarUn saludo pequeño.