lunes, 24 de enero de 2011

You and me(?)

Te quiero a mi lado. Toda la noche junto a mi. Pasan las horas y mis manos ansían fundirse con tu piel. Nuestras respiraciones se acompasan y se unen cuando el reloj de pie da las mil y una horas de esta sinfonía de placeres. Mi mente concibe otros lugares mejores, pero los descarta, pues no está tu cuerpo desnudo para adornar un amanecer.

El señuelo del sol apareciendo en la ventana me hace apartar la mirada de ti y centrarme en el calor que deposita en mi piel, perlada del sudor de una noche muy larga. No me dejo engañar, sé que el sol trae siempre las despedidas y que me tengo que conformar con haberte tenido eternamente una noche. No saber tu nombre me desconcierta, pero me visto y con un último beso robado de tus labios salgo de la habitación dejando un tenue olor a desvelo y el recuerdo de un sol brillando entre mis sábanas.

domingo, 16 de enero de 2011

Supongo que el condicionamiento hacia el bienestar del resto y no del mío propio sea el principal problema de esta situación. Quizá el problema radique en que me he cansado de eso, porque no pienso renunciar a vivir, sólo porque alguien no esté de acuerdo con lo que hago. Llover nunca llueve a gusto de todos.



Aun así, a mí siempre me parecerá que el cielo está más triste cuando las lágrimas se derraman por tu cara.

viernes, 14 de enero de 2011

Live.

Quién sabe si el tiempo volverá a detenerse o no cuando alguien se quede mirando las estrellas. O quizá un perro detenga su ladrido a la mitad porque ella pasa a su lado. No es posible vivir otro tiempo que no sea el presente, así que deja de sentirte mal por el pasado y de agobiarte por el futuro.

Y limítate a vivir.

domingo, 2 de enero de 2011

What can I do?

Lo más jodido de todo es la impotencia. El saber que nada de lo que puedo hacer sirve para nada, salvo quizá simplemente estar. Soy una persona activa a la que le gusta estar en continuo movimiento, y no puedo si no retorcerme por dentro cuando veo como tu mirada se pierde más allá de donde yo puedo alcanzarte, o más lejos de mi alcance donde no puedo darte la mano.


Y decirte que por muchos monstruos que vengan, yo siempre te llevo luz.