viernes, 31 de diciembre de 2010

Fin de año.

(Perdonad ante todo que sea tan largo, no he podido quitar nada más.)
Bueno, se acaba otro año y parece casi obligatorio hacer una recopilación de todo lo que ha acontecido durante trescientos sesenta y cinco días. Recoger todo lo bueno y todo lo malo en tan solo unas pocas líneas es realmente una tarea imposible, pero aun así trataré de hacerlo lo mejor que pueda, aunque la mayor parte de las pequeñas cosas ya se me han olvidado. Creo que es mejor empezar por lo malo, para al menos yo, quedarme con un buen sabor de boca.

No podemos negar que ha habido abundantes cosas malas, comenzando por alguna que otra sensación de traición y abandono, este último probablemente injustificado, que me han acosado sobretodo en los últimos meses. Durante mucho tiempo me negué a mantener relación con alguien que cometió un error, pero finalmente recordé que todos nos equivocamos, ya que somos humanos y casi todo ha vuelto a ser como siempre, disfrutamos de nuestras cervezas y nuestros ratos de filosofía al borde de un mar que siempre nos ha acogido.

También, por supuesto, tendré que mencionarla a ella, aunque no sé muy bien en que sitio ponerla… He tenido la sensación de estar completo a su lado, de sentirme feliz, comprendido, y por primera vez en mi vida en una “relación”, me he sentido en igualdad de madurez. He conocido lo que es la verdadera tristeza una mañana de un mes que perfectamente podría haber sido abril, tras haber dormido abrazado a la calidez de un cuerpo y sus lágrimas. La he amado, si señores y señoras, la he amado de verdad, como solo he querido en dos ocasiones. Y no ha salido bien, creo que ni si quiera pudimos “escoger nuestra derrota”. Lo siento Isma. Pero aunque ahora las cosas no estén como deberían y no nos hablemos, y probablemente todo esto acabe peor aun de lo que ya está, he decidido que me limitaré simplemente a recordar los increíbles momentos a su lado.

Dentro de la parte mala está, y sí, no pienses que me he olvidado de ti, no, ella… No sé si serás capaz de reconocerte entre estas líneas, pero supongo que sí. Esto lo pongo en lo malo pero no porque me haya pasado algo malo a mí, sino porque esta vez el malo era yo. Estabas enamorada de mi, incluso creo que aún queda una pequeña llama en ti de todo eso. Yo me confundí, y tome la decisión equivocada, y por una noche volvimos a compartir cosas, pero más tarde no pude mantener mi promesa, y deje de estar ahí.

Más cosas malas… Bueno, muchos pequeños momentos de depresión, rápidamente arreglados por arrebatos de locura… Ahh, ya se me ha ocurrido otra cosa mala. Me jodí, pero bien jodido mi mano derecha. Para ser exactos el nudillo del meñique, y es que es estúpido pegarle a las paredes, lo sé, pero a veces es mejor eso que la otra posibilidad…

Creo que hasta ahí puedo recordar la parte mala de mi año, y aunque seguro que me dejo cosas, no serán tan importantes si no soy capaz de recordarlas. Comencemos con lo bueno.

Ha habido mucha gente y pese a todo, la misma persona que antes he mencionado como “traidor” (joder que mal suena eso), me sacó  una noche de un pozo de desesperación tan grande que ni el más negro abismo me había parecido nunca tan oscuro. Y nunca podré agradecérselo lo suficiente.

Posiblemente la persona que me haya ayudado con mi vida, ya sea dándome consejos o tirándome de las orejas, que bien merecido me lo tenía, sea, y creo que ya es hora de ir dando nombres, Andrés Iglesias García, así, con apellidos y todo. Creo que no puedo tener queja alguna de él, empezando por sus consejos, y siguiendo por las Jornadas, pues en algún momento llegaremos a ser un grupo de élite.

Otra persona que a su modo también me ha ayudado mucho ha sido alguien que me aguantó en mi día del Ballantines. Sé que no dejaba de repetir lo borracho que estaba y que me enzarcé en una pequeña disputa con una pared. Apenas eso y que tuvimos una pequeña charla es lo poco que recuerdo de ese día. Es otra persona que siempre me ha dado grandes consejos y que ante todo siempre ha estado para sacarme una sonrisa.

Raquel, o Rakkel, para que nos entendamos. Hemos compartido tantas cosas que no sabría por dónde empezar. Probablemente por 2º de la ESO. Perdona que te dedique solo un par de líneas, pero es que lo que tengo que decir de ti son todo tópicos que se pueden expresar mucho mejor con uno de tus abrazos.

Ñañaña… Me dejo a mucha gente por el camino… Y espero que me lo perdonen, pero no podría poner nada nuevo que no supieran ya.

En fin, en resumen que el año ha tenido sus cosas buenas y sus cosas malas, y que ante todo no me arrepiento de nada. Lo que hice lo hice y si lo hice mal, traté de arreglarlo.

¡Salud!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Oro parece, plata no es.

Aunque parezca que el bocado es apetitoso ya que el envoltorio es sublime, muchas veces el interior está tan podrido y corrompido que cuando finalmente hundes tus dientes en él, te das cuenta de que ha sido un error y que en realidad podrías llegar a enfermar si te lo tragas.

Así que lo escupes, te limpias la boca y a por la siguiente tarta.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Emeei.

Creo que el olor de la esperanza que destilas cuando caminas queda tan solo anulado por todas las cosas que te han pasado. Si la caja de Pandora existió de verdad, habría que ver si puede si quiera compararse con las injusticias de tu vida.

Pese a todo, aunque todo indica que es imposible, que somos demasiado distintos, que esto no tiene sentido pues no es que no tengas corazón, más está protegido tras unos cuantos kilos de hormigón. Pese a todo eso soy demasiado cobarde como para decirte adiós.

¿Qué es lo que nos separa en realidad? Nueve letras nada más. "Distancia".

martes, 21 de diciembre de 2010

Y no sé ni tu nombre.

Aún te sigo esperando, y probablemente lo siga haciendo durante demasiado tiempo. Lamento tener que decir que no sé quién ni como eres, ni siquiera soy consciente de si te conozco ya. Solo sé que de momento, y a pesar de toda la gente que hay a mi al rededor, estoy condenado a caminar prácticamente solo.

Y no creas que me quejo, no es mi estilo. Me resigno y me aferro a las personas, tres o cuatro nada más, que a pesar de todo no me han fallado nunca. Yo no puedo decir que he estado siempre para todo el mundo, ni mucho menos. He fallado a muchos, y otros tantos dirán que lo he hecho.

Pero a pesar de mis errores sigo pensando que me aguardas al final de todo este largo periodo de desilusiones y altibajos. No espero que mi vida sea un camino de rosas. Ja, y una mierda. ¿Qué tendría eso de divertido?


Y a pesar de todo somos nosotros los que decidimos ser felices.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Night.

Amanece un nuevo día y transcurre con aparente tranquilidad y rutina. Ir a clase o al trabajo, comer, pasar la tarde como buenamente se puede y llega la noche. Se esconde el sol, desciende la temperatura y nos acurrucamos entre las sábanas y mantas de nuestra cama. Pasamos el rato en el ordenador o leyendo, o incluso lo perdemos viendo la televisión. Finalmente apagamos la luz temerosos y sabemos que lo peor se acerca.

Todo el agobio, todos los problemas se materializan ante nosotros. Los fantasmas que nos atormentan se acercan para hacer que nos estremezcamos. No podemos evitar dejar que nos desborden y en el mejor de los casos, dormirnos cuando las lágrimas o se acaban o nos ahogan.

Es el momento más peligroso. Tienes que tomar una decisión. Dejar que esto te derrote y seguir sobreviviendo o aceptarlo de alguna jodida manera y comenzar a vivir. A vivir de nuevo. A poder sonreír por tonterías, pero consiguiendo que esa sonrisa no muera en los labios y pueda alcanzar los ojos.

Pero creo que no hay nada más peligroso en estos casos que una canción.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Felicidades.

Mis felicidades a la señora santa hipocresía y su eterna compañera la señorita falsa sonrisa.

martes, 7 de diciembre de 2010

Now, die.

Y a pesar de todo, la eternidad se abría ante mí. Nada había cambiado sustancialmente. El recorrido estaba siendo el mismo. Confianza, decepción y vuelta a la confianza. Siempre he sabido que en el fondo las relaciones, los lazos que establecemos en vida a penas sirven para nada si no te respetas a ti mismo.

Cuando el silencio se cuela por debajo de tu puerta, cuando este se intercambia con la vida, que ya se escapa de tus pulmones. Cuando apenas te quedan unos momentos de vida, puedes estar rodeado de toda la gente que quieres y que te quiere, pero estarás solo.


Morir es morir, y es un viaje que se emprende solo.