viernes, 17 de septiembre de 2010

No tenía sentido lo que me estabas diciendo. ¿Es que acaso era "normal" algo de lo que estaba pasando? Nada de lo que estaba sintiendo, ni la intensidad con la que me embargaba la presencia de tus ojos sobre los míos era ni por asomo cuerda o racional.

Que de verdad querías saber lo que te podía aportar mi presencia en tu vida. Que no estabas dispuesta a decirme adiós tan pronto...

-¿Eduardo?
-¿Sí?
-¿Me has oido?
-Sí, sí...
-Bueno... ¿Y qué piensas?
-Que te quiero.

3 comentarios:

  1. Siempre fuiste un sentimental. Aunque seguro que no conoce la faceta que dejaste en mi bajocubierta... qué lástima.

    Cuidate. E.

    ResponderEliminar
  2. Escribe usted muy bien. Casi, casi envidio ese maravilloso don de poder expresarse con tan pocas metáforas, con apenas cinco líneas... Es fascinante lo que transmiten palabras tan típicas.

    ResponderEliminar

Pequeños aportes