El sol baña mis sentidos, y una brisa cargada de salitre y nostalgia baña cada uno de mis poros. Noto como mi cuerpo procesa toda la vitamina D que puede mientras me tuesto tumbado en la arena, aún mojado por mi última zambullida.
Grrrrr...
-Calla pesada... - De no ser por mi tripa que ya reclama alimento no me movería hasta no estar seco del todo, pero bueno, que remedio...
Me incorporo y abro mi mochila de la que extraigo un bocata y una cocacola... Ñam, ñam. Buah, esto si que es éxtasis...
Adoro los días de playa. Y más con su cuerpo tendido a mi lado en la arena.
jueves, 22 de julio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Pequeños aportes