viernes, 28 de mayo de 2010

Locura

Observar
tu mirada a través de un espejo.
Nutrirme de la sonrisa de tus ojos y detener el tiempo en una caricia.
Beber de tus besos el néctar más dulce y polinizar espejismos entre la niebla de tus sueños.
Deshilachar nuestros cuerpos y tejer un tapiz de deseo.
Añorar las frías noches de invierno durmiendo sobre escarchados pétalos de congeladas rosas.
Releer los versos de nuestra vida y escribir sentimientos en cursiva sobre arena mojada.
Manchar de café las sábanas limpias por la urgencia de nuestros cuerpos.
Tú.
Tú.
Y yo.
Pero sobretodo tú.

jueves, 20 de mayo de 2010

Wild dreams.

No puedo hablarte de libertad, ni de utopías al otro lado del arcoiris, ni siquiera de la paz de dentro de sus pupilas o de un paraíso después de su amarga muerte.

Pero puedo hablarte de la calidez de sus brazos, del agridulce sabor de sus besos, del hipnótico vaivén de sus caderas, del resonar de su risa, de la dureza de su ironía y de su intransigencia a las injunsticias.

Puedo hablarte de nuestras miradas, del nacimiento de un sentimiento recíproco, del comienzo de una vida juntos, de muchas excursiones por costas soleadas donde nos tostábamos al sol, del nacimiento de un primer hijo, y de una preciosa niña que vino después, de buenos y malos momentos, del adiós a nuestros hijos cuando se hacen mayores, de una sonrisa en su rostro ajado y marcado por las arrugas, de un último adiós antes de morir felizmente en mis brazos.

Pero mentiría. Ella nunca existió.