jueves, 29 de octubre de 2009

Basta una palabra para hundir mi mundo frágil y desvalido, basta una mirada para hacerlo resurgir, pero necesito más que banas palabras para que se sostenga de manera precaria bailando en el filo de la navaja.

Luchar. Luchar duele, luchar cuesta, pero luchar nos hace personas, como tantas otras cosas. Quien sabe lo que nos espera después de la lucha. ¿Victoria? ¿A caso derrota? Nunca lo sabremos si no lo intentamos...

A las aladas almas de las rosas... de almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero.

1 comentario:

  1. Cierto es que si no luchamos no sabremos lo que vendrá después... asi que hay que continuar, y hacerlo, no nos queda más remedio.

    Cada día me gustan más tus entradas, porque a pesar de ser cortas, son precisas.

    Un beso muuy grande =D

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