Todo el calor se escapa de mi alejándose a media carrera con la lluvia que empapa de sonido las aceras. El sabor agridulce del tiempo encaja perfectamente con la música que se funde en mis oídos. Y es que camino bajo las lágrimas que resbalan desde el cielo para buscar la pregunta a una respuesta que ya tengo a mi lado. En forma de sombra se desliza por mi piel el olor aún fresco de un adiós, ese que aún conserva la esencia de su pelo y de su piel, el mismo que a veces queda sobre mi almohada tras haber soñado con ella y que es la única prueba sensorial que somos capaces de conjurar cuando despertamos y no podemos recordar.
Me detengo cuando me doy cuenta de que no es más que un sueño y que tan solo he vuelto a quedarme dormido sobre tu recuerdo.
martes, 29 de marzo de 2011
martes, 22 de marzo de 2011
¿Qué ves?
Busco la manera de evadirme de la realidad cuando me hundo en tus pupilas. Lo que ves reflejado en ellos es una verdad muy distinta a la que hay fuera. Tengo miedo de apartar la mirada y que todo sea más oscuro y triste que dentro de tus ojos. Pero también tengo miedo de engancharme demasiado y luego no ser capaz de ver nada más allá.
Si tan solo pudiésemos vivir como lo narran las palabras de un cuento olvidado bajo una cama de una princesa que ya abandonó el reino, si tan solo hubiese una posibilidad de librarnos de las cadenas que impiden que los labios se nos llenen de besos y la piel de caricias...
Ojalá fuese todo más fácil. Ojalá tu no fueses tú y yo no fuese un idiota que no sabe lo que quiere. Ojalá vivir fuera fácil lejos de tu risa.
Pero ni este es un cuento de hadas, ni yo soy un sapo en una charca.
sábado, 12 de marzo de 2011
Dos cafés con tonos verdes.
-¿Vienes?
-Los muertos ni hablan, ni entienden -contesté yo-. Y mucho menos caminan.
-Tú no pareces demasiado muerto.
-Pero tampoco estoy vivo.
-¿Cómo no vas a estar vivo? -preguntaron sus ojos extrañados-.
-¿Cómo puedo estarlo si en cuanto te marchas ya te echo de menos?
-Los muertos ni hablan, ni entienden -contesté yo-. Y mucho menos caminan.
-Tú no pareces demasiado muerto.
-Pero tampoco estoy vivo.
-¿Cómo no vas a estar vivo? -preguntaron sus ojos extrañados-.
-¿Cómo puedo estarlo si en cuanto te marchas ya te echo de menos?
martes, 1 de marzo de 2011
Dreams.
Cuando la quietud de la noche es rasgada por el melancólico sonido de un violín, él abre su ojo. El aroma de la tierra mojada lo impregna todo y la humedad en sus manos hacen que su carne se abra con facilidad.
Un continuo pasillo con una luz a lo lejos. Una luz morada. Un astro morado entre las estrellas. Unas estrellas blancas que explotan gritando. Gritos que perforan los oídos de un guerrero enterrado en vida. Una vida que se escapa entre la arena que levanta el viento entre las rocas. Rocas afiladas como cuchillos que arañan las paredes de un pasillo con un chirriante sonido metálico.
Un continuo pasillo con una luz a lo lejos...
Un continuo pasillo con una luz a lo lejos. Una luz morada. Un astro morado entre las estrellas. Unas estrellas blancas que explotan gritando. Gritos que perforan los oídos de un guerrero enterrado en vida. Una vida que se escapa entre la arena que levanta el viento entre las rocas. Rocas afiladas como cuchillos que arañan las paredes de un pasillo con un chirriante sonido metálico.
Un continuo pasillo con una luz a lo lejos...
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